Layas de todas las Leyes

«¿Cómo se calcula el peso de la Ley? ¿Para que a alguien le caiga «todo el peso de la Ley», tiene que intervenir la «Ley de Gravedad», la gravedad de la Ley o la gravedad del caso? ¿Las leyes actuales son anoréxicas, bulímicas, anémicas?»

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Published in: on 30 junio 2009 at 9:14 AM  Dejar un comentario  

Tiemposmodernos

«Son los tiempos que corroen…»

Published in: on 29 junio 2009 at 2:18 PM  Dejar un comentario  

Tecnócratas · tecnófobos · tecnófilos


Published in: on 25 junio 2009 at 10:49 AM  Dejar un comentario  

Tecnócratas · tecnófobos · tecnófilos


Published in: on 25 junio 2009 at 10:49 AM  Dejar un comentario  

Modernidadeformes

«Antes tenía una amiga, llamada Inés.

  Ahora tengo un amigo llamado Ipod
Published in: on 23 junio 2009 at 5:12 PM  Dejar un comentario  

Soluciones y resoluciones

«Tranquilos, muchachos. El capitalismo salvaje no se toma vacaciones. Descansen y disfruten lo que buenamente puedan, pase lo que pase los bancos seguirán trabajando para que nosotros trabajemos a destajo para ellos. 

A pesar de nuestro desinterés, los intereses seguirán corriendo a su favor. Son las reglas del juego, dicen todos los cómplices. ¿Y si las cambiamos pronto? murmura un desempleado desesperado. No, todavía tengo un sofá comodísimo y una tele de plasma de veintemil pulgadas —dice un digno ejemplar de clase media, claramente indignado.»

Published in: on 22 junio 2009 at 2:18 PM  Dejar un comentario  

País «desojado»

Querida Argentina:


Yo te amo como sos. ¿Pero cómo sos? ¿Cómo sos ahora? ¿Soja sos? ¿Sos soja vos? ¿Te hicieron soja? ¿Te sojearon cobardemente? ¿Te hicieron un desplante las sojas sucias esas? ¿Te sentiste manoseada? ¿Por plantas implantadas por los yanquis disfrazados de gauchos? ¿Por lo guachos gauchos yanquis? 

Soja por soja, diente por diente. Sé que vos no están bien, pampa mía, que no sos feliz así, que la soja te está matando, que tus vaquitas se van al matadero, pero ya no vienen otras nuevas para reemplazarlas. «Las penas son de nosotros, las sojitas son ajenas. Las penas son de nosotros, los royalties, son ajenos.», diría Atahualpa Yupanqui, arriero si los hubo en éstas tierras transgénicas.
Las penas son de nosotros, pero también los cánceres, las malformaciones genéticas, los problemas respiratorios, la tala indiscriminada de bosques, la contaminación de ríos y napas subterráneas, los millones de argentinos que no tienen ni soja para comer también son nuestros.

Pero la soja, eso que sobra en todos los puntos cardinales, eso lo tenemos nosotros, pero eso no equivale a que sea nuestro. La soja es de Monsanto, patentada y todo. Que de Santo no tiene ni la sotana. Lo que tiene es un ancho de espadas mafioso, trucho, ilegal, mortífero, para someter a media humanidad a sus transgénicos designios. Y Argentina es el tubo de ensayo ideal, barato de sobornar.

Argentina, te han transformado en un experimento, en una suerte de «Megachacra Experimental del INTA» de 20 millones de hectáreas. ¿Seremos tan cuadrados para dejarnos acorralar y ser sojeados de esa manera? Somos una especie de vientre alquilado para que el imperio yanqui envenene la sangre de nuestras futuras generaciones a cambio de un mísero alquiler. 


Pero las únicas ganancias de ese alquiler se las llevan cuatro. Uno es Don Monsanto (oriundo de Saint Louis, Missouri, también cuna del jazz), los otros tres son el Estado argentino y un par de terratenientes y filántropos bien criollos que están masacrando suavemente a medio país. Los cuatro son genocidas, los cuatro son omnímodos e inmisericordes. Los cuatro son amigos. ¿Los cuatro son inimputables?

Published in: on 22 junio 2009 at 1:46 PM  Dejar un comentario  

Solidez con liquidez

«¿Porqué una empresa, para ser considerada sólida, debe tener mucha liquidez?» (Julián Chappa)

Published in: on 19 junio 2009 at 12:49 PM  Dejar un comentario  

Heinekirchner · Pensá en verde



Published in: on 19 junio 2009 at 12:40 PM  Dejar un comentario  

Necro-lógica

Cómo hacerse el sueco sin serlo

El sueco Stieg Larsson nunca vió publicada ninguna de las tres novelas que escribió antes de morir en 2004, a los 50 años. Él no tuvo ni siquiera la satisfacción de ver impresa la primera novela de su trilogía «Millenium». 


La arquitecta sueca Eva Grabrielsson, pareja de Larsson durante 32 años, no verá ni un solo céntimo de los varios millones de euros de ganancia que hasta hoy han producido las ventas de sus tres libros. ¿Será por eso que Suecia es el paradigma del «Estado del Bienestar»? 

Mientras tanto son muchos los intermediarios que están haciéndose millonarios haciéndose los suecos a costa del sueco, que murió sin pena ni gloria. Una vez fallecido, el mundo empezó a rendirse a sus pies diciendo que era el Dashiell Hammett del siglo XXI. Su mujer lee azorada «Stieg Larsson» en todos los periódicos, pero la Ley le prohíbe recibir una sola moneda del fenómeno

Pobre tipo. Si viviese para verlo, se horrorizaría del esperpéntico espectáculo que se ha montado para aprovechar el tirón, la moda Larssoniana que todavía durará varios millones de ejemplares más. Es la necro-lógica, una lógica irreversible. Sí, Stieg. Es para morirse.
Published in: on 18 junio 2009 at 4:15 PM  Dejar un comentario