Prueba y horror

«Todo es empeorable», dijo Dios al equivocarse el sexto día de la creación.
«Dios no es más que un empleado jerárquico del Todo, y la Biblia un mero folleto en la inmensa imprenta de la verdad», dijo Satán.
En la ingrávida atmósfera sideral, la mentira decanta antes de ser pronunciada y la verdad flota, fluye y perdura en el éter por siempre.
La gran paradoja es que allí no hay en quien se haga carne.
«El Todo me supera con creces», afirmó Dios al percatarse de que no lograba unir la vida y la verdad en un solo lugar. 
Published in: on 28 mayo 2009 at 2:31 PM  Dejar un comentario  

Lógica de Cronos

Tres de la madrugada. La noche se duerme sobre sí misma, pero el tenaz reloj no me deja dormir sobre sus dos brazos desiguales, maldito sea. Sigue sumando y avanzando. Nunca se marea ni se harta de su monótona música. El paso y el peso del tiempo me alivianan y me alivian, siento que un exuberante desierto me aflora por todos lados.
Me da la falsa impresión de que la vida pasa y yo quedo inmóvil, estaqueado en un rincón, en un limbo ajeno al tiempo. Pero me equivoco. El que pasa soy yo, y ella la que permanece. 
Published in: on 28 mayo 2009 at 2:30 PM  Dejar un comentario  

Cerradurabierta

Miro por la cerradura. Es la abertura que me ayuda a espiar mi futuro (y a expiar mi pasado).
Miro por la cerradura de una habitación que tiene algo conocido, familiar, prohibido. Su ojo mira hacia dentro junto al mío, pero veo la realidad de la sala, mejor dicho una mínima porción de lo que hay allí dentro. Sin embargo, saco conclusiones como si viese cada rincón, como si tuviese una visión de conjunto.
Soy humano, me cuesta hacerme cargo de la carga de saber que tengo algo de inteligencia pero no alcanza, no me alcanza. Pero me supera.
Published in: on 28 mayo 2009 at 2:26 PM  Dejar un comentario  

Balbuceo

Ya balbuceo. Creo que pronto podré nombrarte, claro que mi boca es limitada, tus nombres no. Pero, ¿sos carne, verbo, esencia, sueño, alucinación, verdad?


Pronto podré mentirte, indistinguible entre infinidad de islas viceversas, salpicada de luz extraña que me hiere estos ojos que cometen el error de intentar interpretarte.

Ya te quiero, creo que pronto podré meterte dentro de una categoría. Intentaré, contra la costumbre, no convertirte en una cifra manejable, no descifrar tu incógnita.

Pronto podré desearte, porque serás un signo de interrogación, invitándome a las complejidades más allá de la razón. Un signo que te contiene, pero que no te ha concebido.

Ya creo que puedo entender. Tengo la suficiente semiconsciencia para pensar que mi entendimiento avanza a la par de mis palabras, pero sólo avanza mi incomprensión.

No balbuceo. Creo que pronto dejaré de nombrarte. El orden es un complejo caos, plagado de reglas inexistentes, pero seguiré intentando desenmascararnos. 

Published in: on 28 mayo 2009 at 12:52 PM  Dejar un comentario